Foto tomada por Goatklaw en el bosque de Prádanos de Ojeda

Eso me hace desearla más aún

Reflexiones e inspiración

Pon la música y comienza a leer.

Cuando me acerco hacia un bosque repleto de árboles, donde los troncos se confunden y las raíces entrelazan sus largos brazos creando una amalgama de tonos pardos. Cuando camino entre ellos y miro hacia arriba pudiendo sentir el vaivén del viento en la incesante caricia sobre millones de hojas. Cuando cierro los ojos e inhalo musgo, rocío sobre los helechos y tierra bajo las piedras. Cuando la luz empieza a caer bañándolo todo en sangrantes naranjas mientras oigo el crujido de las cortezas y el leve canto de algún lejano pájaro.

Ahora ya es tarde para permanecer allí, rodeada de tanta temporal belleza que sólo puedo disfrutar antes del ocaso. Por eso me inquieta y me hace sentir viva, porque sé que ella sólo se me muestra la mitad del día y la otra mitad permanece quieta y oscura sin que yo pueda desnudarla con mis ojos. Quizá en luna llena podría intentar atisbar ciertas formas e intuir lo que creo que podría ver por todo lo que he visto en pinturas. Pero jamás podré disfrutar de ella en la noche, porque mis ojos no me lo permiten y eso me hace desearla más aún. Me hace querer ser una de esas criaturas nocturnas, hijas de lo oscuro, que pueden verlo todo tras los sangrantes naranjas pululando por cada centímetro de su penumbra sintiéndola aún más cerca.